Creemos en las personas, en su potencial y capacidad para superar situaciones adversas. Creemos que cuando un país solidario avanza de verdad, es cuando toda su gente lo hace de forma cohesionada. Creemos por tanto que nunca se puede dejar a nadie atrás. Creemos y apostamos por la igualdad de oportunidades, especialmente de los niños y de los más jóvenes. Pensamos que es necesario crear como sociedad un marco en el que todas las personas tengan las mismas oportunidades de desarrollarse.
Un marco social en el que también la educación, la ciencia y la cultura sean motores decisivos para el desarrollo social y el bienestar físico y emocional de todas las personas. Independientemente de cuáles sean sus circunstancias socioeconómicas. Creemos que así se construye un país socialmente cohesionado.